SOBRE MI

flor

TANIA

ASTUY

No vendo viviendas. Represento personas.

Detrás de cada propiedad hay mucho más que un inmueble: hay una historia, un patrimonio y una decisión importante que merece ser representada con estrategia, criterio y compromiso.

Llevo más de una década en el sector inmobiliario y fui una de las primeras profesionales en España en apostar por el marketing digital aplicado a la venta de viviendas. Pero mi forma de trabajar no nació con el sector inmobiliario. Viene de mucho antes.

NO LLEGUÉ AQUÍ POR CASUALIDAD

Pero mi relación con el trabajo y el emprendimiento empezó mucho antes.

A los 12 años hacía pulseras de fimo en el horno de casa, me las ponía para ir al instituto y volvía con dinero porque mis compañeras me las compraban. A los 14 empecé a cuidar niñas durante el curso y veranos. Después llegaron trabajos muy distintos: puse copas para pagarme mi primer coche, trabajé en Decathlon como vendedora deportiva —también una temporada en San Sebastián—, fui comercial de telefonía y estuve dos años en la recepción de un centro de ocio y hotel, gestionando ambas recepciones, cafetería  y formando al personal. 

También trabajé como azafata de imagen y modelo en eventos de importantes marcas y del Gobierno de Cantabria. Años después volvería al mismo Gobierno desde el otro lado de la imagen, realizando mis prácticas como fotógrafa en su gabinete de prensa, con trabajos publicados de forma continuada en medios de comunicación.

Curioso porque previo a este premio de conocimientos, realizaba reportajes en eventos sociales diversos, bodas, bautizos, fiestas, la vida… 

Moverme desde tan joven en ámbitos tan diferentes me permitió conocer a muchas personas y aprender a relacionarme con perfiles muy distintos. Aquellas experiencias, sumadas a más de una década en el sector inmobiliario, han dado lugar a uno de mis grandes activos profesionales: una red de contactos amplia, diversa y efectiva, construida durante años a base de trabajo y confianza, que hoy pongo al servicio de las personas a las que represento.

Nunca he tenido miedo a trabajar ni a empezar desde abajo. Durante muchos años apenas supe lo que era un verano libre. El primero llegó mientras estaba en el paro, esperando poder darme de alta como autónoma para emprender mi propio camino. Incluso entonces, quien había sido mi jefe seguía llamándome para trabajar.

La disciplina y la exigencia también llegaron muy pronto a través del deporte. Durante cinco años formé parte de la selección de Cantabria de baloncesto, fui preseleccionada por la selección española, estuve concentrada en la Blue de Madrid y nominada a mejor jugadora de la Federación. El deporte me enseñó que los resultados no llegan por casualidad: se construyen con preparación, constancia y capacidad para responder cuando realmente importa.

Todo aquello explica bastante bien quién soy hoy. No llegué al sector inmobiliario pensando en construir una marca. Llegué con una forma de entender el trabajo que ya llevaba conmigo: iniciativa, disciplina, capacidad para adaptarme y una enorme responsabilidad cuando alguien deposita su confianza en mí.

Fuera del trabajo, mi vida transcurre muy ligada a la naturaleza. Practico deporte al aire libre según la estación, disfruto cuidando de mis flores, huerta y compartir mis días con mis animales. Llevo un estilo de vida holístico y consciente, guiado por dos valores que para mí son irrenunciables: el compromiso y la lealtad, acompañado siempre de armonía.

Los mismos valores con los que hoy represento a cada persona que deposita en mí una decisión tan importante como vender o comprar una vivienda.

¿QUÉ PUEDO HACER POR TI?

  • Representarte en exclusiva, con rigor, transparencia y lealtad.
  • Diseñar una estrategia de venta a tu medida.
  • Acompañarte en operaciones complejas: herencias, divorcios, extinciones de condominio.
  • Gestionar ventas que requieren rapidez o discreción.
  • Negociar en tu nombre las mejores condiciones.
  • Acompañarte personalmente en todo el proceso.
Scroll al inicio